Wednesday December 13,2017
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MI VIDA EN
NAZARET


Mi vida en Nazaret

Autor: Guliana in Crescio
Fuente: Reina del Cielo

PARTE 1 de 4 »

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000. El silencio de María
se hace palabras

00. Presentación
de la Santísima Virgen

01. A una mamá

02. Mis rosas son las oraciones

03. Tu rosario es tu dolor

04. Os envuelvo con mi manto para daros protección y afecto

05. A todos vosotros que escucháis estas palabras,
os llevo en Mi Corazón

06. Todos mis hijos de la tierra
están en Mi Corazón

07. Para dos sacerdotes

08. Al Padre Gabriel Roschini

09. Os exhorto a hacer coronas de rosas para Mí,
en el amor a Mi Hijo

10. Al Padre Gabriel Roschini en su 50 aniversario de Sacerdote

11. Que el Cielo os reciba a todos, Yo por vosotros intercedo

12. Escuchad Mi voz

13. Recibo como rosas a vuestros pensamientos

14. A un grupo de fieles

15. Rezadme y a los Ángeles
pedidles protección

16. Rezad siempre por nuestra
santa Iglesia

17. A las mamás que han
perdido a su hijo

18. Sois todos mis hijos,
¡hijos de mi corazón!

19. Pensar en Mí es rezar

20. Para Luisito

21. Y vosotros que actuáis, sois las pequeñas luces del mundo

22. Mis apariciones ahogadas

23. Quien ama a Mi Hijo es una ventana abierta de Nuestro Cielo,
y abierta hacia el mundo

24. Jesús nació en la tierra así

25. Todo el dolor del mundo
estuvo en Mí

26. Para el Padre Gabriel

27. Al Padre Roschini

28. Oración y penitencia,
para ayudar a aquellos
que no oran ni aman

29. Para un consagrado

30. Para las Oblatas de Nazaret

31. Vuestros seres queridos
que están ya Conmigo
me llaman mamá

32. Subí al Cielo en aquel
día lejano

33. Es el tiempo de Adviento. Meditad y vivid este tiempo con la atención en el Acontecimiento

34. Vendré con vosotros cuando sigáis a Jesús

35. Para las Hermanas Salesianas de los Sagrados
Corazones

36. Para las Oblata

37. Para las Oblatas de Nazaret

38. El mundo tiene necesidad
de luz, ¡la luz es la fe!

39. Soy la Inmaculada Concepción

40. Para las Oblatas de Nazaret

41. Para un sacerdote Dominico

42. Os pido oraciones
para el mundo

43. Es más importante
el alma que la carne

44. Mamá, lo que tú me pides,
Yo lo atiendo

45. Es para las Oblatas
de Nazaret

46. Subir al Cielo es la felicidad más grande

47. Vuestros pensamientos
los ofrezco a Jesús

48. Sed luces del mundo

49. Cuanto más amor se da,
más amor se recibe

50. Jesús recibe vuestros pensamientos como
si fueran flores

51. Al subir al Reino prometido, mi cuerpo de materia
se transformó en cuerpo glorioso

52. Todas las gentes Me llamarán bienaventurada

53. ... e hizo de Mí el primer cáliz

54. Todos lo miraban, pero
no sabían lo que luego
habría de hacer

55. Immi, tú eres mi Reina

56. Quiero contaros tantas cosas, así Lo amaréis más

57. Jesús fue dado a luz por Dios

58. He vivido aquellos meses
de espera como en un sueño

 

56- Quiero contaros tantas cosas, así Lo amaréis más


De noche, aquella noche en que Jesús dejó su pequeña casa, esperando el amanecer, ¡rezamos juntos al Padre Celestial! Y al alba Él se fue por los caminos del mundo... Rogamos al Padre como lo hacíamos siempre; pero en aquel momento fue más intensa aquella plegaria mía, por­que también Yo, criatura humana, sentía a veces más fuerte la necesidad de oración, ¡y a veces de pedir! ¡Pedir para el espíritu después de haber glorificado a Dios!

Y volviendo con el pensamiento a la infancia y a la primera juventud de Jesús, quiero contaros tantas cosas, para que así lo améis aún más. Jamás se ama lo suficiente a mi Hijo, ¡y muchos no lo aman en absoluto! ¡La Cruz!
Un día Jesús estaba sentado sobre el murito del huerto, miraba la tierra recién trabajada por José, para luego ser sembrada:

"Immi, el amor es una semilla, que crece en las almas buenas, el amor da muchos frutos: invisibles, ¡Immi, el amor no se ve, pero se lo siente!"

¡Semillas de vida eran sus palabras! Entraban en mi alma. "¡Immi, te ayudo! Te preparo la verdura para que puedas cocinar pronto..."

Mí niño no era ciertamente goloso, gustaba de lo que Yo preparaba, comida pobre, comida sana. "¡Cuánto amo mi pan!", me decía a menudo: ¡El pan de la vida!

"¡Immi hay tantos hombres que tienen hambre! Si yo no como este pan con miel mi Padre me hará una gracia: ¡hará que un niño más pobre que Yo, tenga su dulce pan!..." "Madre si Yo tomo sobre mí los pecados del mundo, mi Padre recibirá más almas en el Cielo". ¡El cuerpo místico martirizado! He aquí entonces que el dolor tiene una explicación; ¡el dolor tiene una razón de ser!

Muchas veces, Jesús recogía pequeñas flores y me las ofrecía: "Ponlas sobre nuestra mesa y míralas". Las flores que adornan los altares: son pensamientos que llegan a Nosotros.

¡No recojo tus rosas, Immi, deben crecer para ti y tú las puedas ver mejor en el verdor de sus hojas!

¡El rosario! ¡Esa oración que hace contemplar la vida de Jesús y Su pasión! ¡Y también sus momentos de serenidad! ¡Mis momentos de serenidad! Cuando lo veía crecer pensaba: "Vendrá el dolor, pero ahora lo puedo mirar..."

Y el dolor vino, pero luego, Jesús resucitado quedó radiante de luz y de gloria. ¡También vuestros dolores serán luego luz y gloria! ¡Dios os ama! Por esto las pruebas que Él, Uno y Trino, os manda, las transformará para vosotros en luz y gloria, en este Reino donde ahora Yo vivo, ¡y sé cuán maravilloso es!

Mucho trabajaba Jesús en aquel tiempo, antes de dejarme, debía pensar en Mí, como buen Hijo, aunque a Mí me bastaba con poco, un poco de comida y un poco de leña.

"¡No te descuides, Immi, cuando Yo me haya ido!, hazte el pan fresco..."

¡Humanidad divina, divinidad humana! El pan para vivir, ¡el Pan de Vida! "Immi, no cierres la ventana: ¡quiero sentir la música del viento!" Y alzaba su mirada azul hacia Mí, para suplicarme..., Yo ahora alzo mi mirada hacia Él, ¡para suplicarle!

"La humanidad tiene necesidad de Dios".

"Madre, Dios sabe y conoce las penas y dolores del mundo, pero con tus súplicas tendrá mucha ayuda. ¡La humanidad: tus hijos, mis hermanos: criaturas que ahora están en la tierra, y aman, y pecan!..."

28 de Noviembre de 1981

   


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