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PREGUNTA 98. LAS HERIDAS DE LAS MANOS DE JESUCRISTO Recientemente he visto varios crucifijos con los clavos de las manos en las muñecas. Siempre había pensado que los clavos se los clavaron en las palmas de las manos, pues es lo que se suele ver en los crucifijos. ¿Me puede decir dónde fue realmente la herida de las manos de Jesús? RESPUESTA: No hay duda ninguna de que los clavos de las manos le atravesaron el carpo, la muñeca. En ese lugar hay un punto que se llama espacio de Destot que permite introducir un grueso clavo, con enorme dolor, pero sin romper ningún hueso, y fijar firmemente la mano al madero. Si las manos se hubieran clavado por las palmas, éstas se hubieran desgarrado, pues en las palmas no hay tejido resistente que aguante el peso del cuerpo. Esta opinión era seguida por los médicos, pero hoy está confirmada por la Sábana Santa, que tiene la herida de las manos en el carpo, donde dicen los médicos que tuvo que ser. Por eso, actualmente, los artistas que quieren aproximarse a la realidad de lo que fue la crucifixión ponen las heridas de las manos en el carpo, que forma parte de la mano: carpo, metacarpo y dedos.
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