Sunday January 22,2017
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Los Pasdres de la Iglesia

 

»  Introducción


1»  Padres de la Iglesia

2»  Los Doctores de la Iglesia


3»  Los Primeros Padres o Padres Apostólicos:
San Ignacio de Antioquia
Parte 1

4»  Los Primeros Padres o Padres Apostólicos:
San Ignacio de Antioquia
Parte 2


5»  Los Primeros Padres o Padres Apostólicos:
San Ignacio de Antioquía
Resúmen de las Cartas


6»  Los Primeros Padres o Padres Apostólicos :
San Ignacio de Antioquía
Papa Benedicto XVI Audiencia
General 14/Feb/2007
Parte 1

7»  Los Primeros Padres o Padres Apostólicos :
San Ignacio de Antioquía
Papa Benedicto XVI Audiencia
General 14/Feb/2007
Parte 2


8»  Los Primeros Padres o Padres Apostólicos :
San Clemente de Roma


9»  Los Primeros Padres o Padres Apostólicos :
San Policarpo de Esmirna
Parte 1

10»  Los Primeros Padres o Padres Apostólicos :
San Policarpo de Esmirna
Parte 2


11»  Los Primeros Padres o Padres Apostólicos :
La Didache
Parte 1

12»  Los Primeros Padres o Padres Apostólicos :
La Didache
Parte 2

13»  Los Primeros Padres o Padres Apostólicos :
La Didache
Parte 3


14»  Los Primeros Padres o Padres Apostólicos :
La Didache
Parte 4


15» C o n t i n u a r á ...

Los Primeros Padres o Padres Apostólicos
3» San Ignacio de Antioquía
Parte 1


San Ignacio de Antioquia Padre ApostolicoMás de uno de los primeros escritores eclesiásticos considera verídica la creencia de que el niño mencionado en el Evangelio de San Marcos 9:36 fue San Ignacio de Antioquía.

San Ignacio y su amigo Policarpo fueron discípulos del Apóstol San Juan.

San Ignacio fue el tercer obispo de Antioquía, Siria, siendo San Pedro y San Evodio los dos primeros respectivamente (Eusebius, "Hist. Eccl.", II, iii, 22).

San Juan Crisóstomo ("Hom. in St. Ig.", IV. 587) escribe que San Ignacio fue consagrado obispo de manos de los Apóstoles Pedro y Pablo.

Según Theodoret, Ignacio fue asignado obispo de Antioquía por San Pedro. (Theodoret, "Dial. Immutab.", I, iv, 33a, Paris, 1642.)

Después de Roma y Alejandría, Antioquía era la tercera ciudad más importante del imperio Romano. Antioquia era también una de las iglesias más importantes e influyentes.

Había allí una gran cantidad de cristianos de procedencia judía que huyeron de la destrucción de Jerusalén ocurrida en el año 70 DC.

San Ignacio fue discípulo de los Apóstoles San Pablo y San Juan.

Recibió de ellos las Sagradas Escrituras (en sus cartas encontramos numerosas citas literales de los Evangelios Sinópticos).

Recibió de ellos también la revelación transmitida a voz viva.  

San Juan escribe: "Hay además otras muchas cosas que hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni todo el mundo bastaría para contener los libros que se escribieran." Juan 21,25.

Esas "otras cosas" forman la revelación transmitida oralmente a San Ignacio y a los otros Padres Apostólicos. 

San Ignacio gozaba de la plena aprobación y confianza de los Apóstoles ya que ellos mismos lo ordenaron obispo de Antioquía.

La ortodoxia de San Ignacio era ampliamente reconocida, tanto por los padres de la Iglesia de su tiempo como en la actualidad.

Todas las cualidades de un auténtico soldado de Cristo las poseía San Ignacio y fueron manifiestas cuando una lluvia de persecuciones instigadas por el emperador Domitiano sobre los Cristianos de Syria.

Su fe de líder y su corazón noble, emanaron esperanza y dieron fortaleza a los débiles de su rebaño.

Después de su arresto fue encadenado y conducido a Roma, San Ignacio exclamó: "te doy gracias, Señor, por haberme permitido darte esta prueba de amor perfecto y por dejar que me encadenen por Tí, como tu apóstol Pablo".

En un principio, el emperador Trajano respetó a los cristianos, pero por gratitud a sus dioses tras su victoria sobre los dacios y escitas, comenzó a perseguir a quienes no los adoraban.

Una vez que San Ignacio llegó a Roma, cuenta una leyenda de mucha credibilidad que el emperador y San Ignacio mantuvieron la siguiente conversación:

Trajano: ¿Quién eres tú, espíritu malvado, que osas desobedecer mis órdenes e incitas a otros a su perdición?

San Ignacio: Nadie llama a Teóforo espíritu malvado.

Trajano: ¿Quién es Teóforo?.

San Ignacio: El que lleva a Cristo dentro de sí.

Trajano: ¿Quiere eso decir que nosotros no llevamos dentro a los dioses que nos ayudan contra nuestros enemigos?

San Ignacio: Te equivocas cuando llamas dioses a los que no son sino diablos. Hay un solo Dios que hizo el cielo y la tierra y todas las cosas; y un solo Jesucristo, en cuyo reino deseo ardientemente ser admitido.

Trajano: ¿Te refieres al que fue crucificado bajo Poncio Pilato?

San Ignacio: Sí, a Aquél que con su muerte crucificó el pecado y a su autor, y que proclamó que toda malicia diabólica ha de ser hollada por quienes lo llevan en el corazón.

Trajano: Entonces tú llevas a Cristo dentro de ti?

San Ignacio: Sí, porque está escrito, "viviré con ellos y caminaré con ellos".

Fue tanta la rabia del emperador Trajano que al escuchar las palabras de San Ignacio, inmediatamente le condenó a morir destrozado por las fieras en la arena de los gladiadores1.

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