Monday September 22,2014
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CARTA A MI NIETO(Para reír un poco)

Querido nieto:
El otro día tuve una experiencia muy buena, que quiero compartir contigo. Fui a la librería, y allí encontré un adhesivo para el coche, que decía "TOCA LA BOCINA SI AMAS A DIOS".

Dado que había tenido un día muy malo, decidí comprarla y pegarla detrás del coche, al lado de la matrícula. Al cabo de unos pocos segundos, llegué a un cruce de dos avenidas que estaban muy complicadas, con muchos autos.

La temperatura exterior era de 37 grados y era la hora de salida de las oficinas.
Allí me quedé parada, porque la luz estaba roja, pensando en el Señor y cómo El es bueno. No me di cuenta que la luz se había puesto verde, pero descubrí que muchos otros aman al Señor, porque inmediatamente comenzaron a sonar las bocinas.
La persona que estaba detrás de mí coche era sin duda muy religiosa, ya que tocaba la bocina sin parar, y me gritaba: "DALE, POR EL AMOR DE DIOS".

Dirigidos por él, todos hacían sonar la bocina. Yo les sonreí, y los saludaba con la mano a través de la ventanilla. Vi que algunos me saludaban de una manera muy particular, levantando sólo el dedo medio de la mano. Le pregunté a uno de mis nietos que estaba conmigo, qué quería decir ese saludo. Me contestó que era un saludo hawaiano.

Entonces yo saqué mi mano por la ventana, y saludé a todos de la misma manera. Mi nieto se doblaba de la risa, supongo que por la bella experiencia que estaba viviendo. Dos hombres de un auto cercano, se bajaron y comenzaron a caminar hacia mi auto, creo que para rezar conmigo, o para preguntarme a qué templo voy. Pero en ese momento vi que la luz estaba verde. Entonces, saludé con el saludo hawaiano a todos mis hermanos y hermanas, y pasé la luz.

Luego de cruzar, noté que el único auto que había podido pasar era el mío, ya que la luz volvió a ponerse en rojo, y me sentí triste de dejarlos allí, después de todo el amor que habíamos compartido.

Por lo tanto, paré el auto, me bajé, los saludé a todos con el saludo hawaiano por última vez y me fui. Ruego a Dios por todos esos buenos hombres y mujeres.
Besos.

Tu abuelita.

 
     
   


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